Día 17: Los fotogénicos muñecos de cera.

Hoy vamos a un museo, para no despegarnos de la costumbre, pero a uno bien bien 100% turístico: el Madame Tussauds! No era imprescindible, pero si podíamos lo re queríamos conocer, y sobre todo porque teníamos el 2×1 con la travelcard (desde la gran página de Days out guide), sino de verdad es un poco caro.

Buen tipo StevenA la salida de la estación Baker Street nos encontramos con la estatua de Sherlock Holmes, porque su museo está ahí cerca. Y ahí cerca también está el museo de cera, que lo distinguimos por la cúpula de las fotos, y por cantidad de gente que hay dándole la vuelta haciendo fila.

Las filas están muy bien organizadas, y son entretenidas durante el camino, con algunos videos, algunos famosos encerados, música, y el aviso de que la fila avanza lento porque regulan la cantidad de gente adentro del museo con la cantidad de cabinas habilitadas para comprar entrada. Sino sería imposible sacarse la foto con cualquiera de los famosos, así lo entiende toda la gente, y la fila no es un lugar malhumorado.
Cuando finalmente llegamos a la boletería, tras la sorpresa del chico que nos atendió de que veníamos de tan lejos, compramos el libro del museo (no podemos evitar el deseo de seguir gastando), y entramos!

Así y todo, hay muchísima gente adentro, pero se puede ir recorriendo el lugar bastante bien. Es realmente muy muy divertido! Casi que te olvidas que son de cera (sino te sentirías más ridículo), y la gran mayoría está re bien hechos. Hay todo un piso de actores hollywoodenses, donde la misión es conseguir una buena foto con Johnny Depp o George Clooney. Para Brangelina hay que formar una mini fila, y las chicas del lugar te organizan la foto. Increíble el trabajo que hay en todo el lugar.Freddie
Después un piso más deportivo, musical y cultural. Es enorme, y aparecen muñecos por todos lados. Muy muy divertido.
Al terminar los pisos de estatuas de cera, nos sorprendió mucho encontrarnos con que todavía faltaba mucho más para ver!
Primero, una caminata “del terror”, para ir pasando por lugares todo a oscuras, conAlbert sustos a cada momento. Obviamente no era obligación pasar por ahí para seguir con la visita al museo, pero por suerte lo hicimos porque fue muy divertido también.
Después llegamos a un lugar enorme, donde un trencito formado por los famosos taxis, los Morris, te recorría por la historia de Londres, pasando por escenografías que representan una parte de la historia, con muñecos también, pero no de cera y con movimiento. Una producción muy buena, y que hace también que la entrada valga un poco más.
Al final de todo en el último piso, dedicado a los superhéroes, un cine 4D te proyecta una película animada con personajes queriendo salvar un ataque al Buckingham Palace. Como todo el resto, no bajó la calidad.

Salimos finalmente después de toda la mañana divirtiéndonos, y pensando que había valido la pena ir. Aunque sea una sola vez, porque ya no da para volver, pero si se tiene el tiempo, entretiene mucho.

Nos vamos a hacer un picnic en los Kensington Gardens, pegados al Hyde Park, y tomamos todo el sol que podemos, hasta que seguimos turisteando.Albert Memorial

Ya desde donde estábamos descansando veíamos el Albert Memorial, que nos indicaba que ahí enfrente está nuestra siguiente parada: el Royal Albert Hall. Pero primero el Memorial: un hermoso monumento, mandado a hacer y elegido por la Reina Victoria para su Albert. Por la zona también está el museo de ellos, que parece que vale mucho la pena, pero quedará para otro viaje.Royal Albert!

Para conocer el Royal Albert Hall hay que sumarse a una visita guiada que dura más o Harrodsmenos media hora y que no es camera friendly. Es interesante recorrerlo escuchando su historia, los deseos de la realeza, y por qué es así su construcción.

Otro lugar que hay que ir a conocer, sobre todo porque es gratis, es Harrods, y descubrir todas las cosas que venden, desde cosas de lujo, hasta chocolates, comida, juguetes. En la parte de tés y chocolates encontramos varias cosas para comprar, no todo era imposible de pagar, así que valió la visita, y volvemos al hotel con nuestras bolsitas Harrods.

 

 
 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.