Día 11: Una de las mejores bibliotecas.

Para hoy queda lo que creo que más estábamos esperando: el Trinity College, y Trinity Collegeespecialmente su biblioteca. Nos vamos a la mañana para allá, disfrutando de la buena ubicación que tuvo el hotel para los lugares que visitamos, y primero recorremos un poco la universidad (la entrada es gratis). Ya habíamos entrado con el tour a pie, y habíamos aprendido un par de cosas, como las condiciones para ingresar, y las becas que entrega la familia Guinness (son lo más para esta gente). Así que ahora sólo caminamos un poco, y vamos a la biblioteca (qué si es paga, no mucho, y vale más que la pena).Colegios del Trinity

Primero pagamos la audioguía, que después queda como souvenir, y empezamos por recorrer la exposición del Libro de Kells. Imaginate la cantidad de carteles e Estantesinformación para leer, es casi imposible leer todo. Al pasar a la sala donde está expuesto el libro, ya hay más cantidad de gente (lo único malo del paseo), y podemos mirar un rato las hojas que están en exposición hoy (las hojas las dan vuelta día a día).
Lo mejor es pasar después a la biblioteca en sí, a los pasillos llenos de estantes, y los estantes llenos de libros. En esa sala, The Long Room, hay como 200.000 libros, por orden alfabético, y esa cantidad ya nos parece demasiado porque no nos alcanza el campo visual para verlos todos. The Long RoomPero la universidad, como es biblioteca nacional, desde el 1800 tiene derecho a recibir una copia de cada libro impreso en Irlanda y Gran Bretaña, por lo que ya tiene como… 4 millones de libros!
Nos quedamos varios ratos, mirando (no es posible hacer mucho más que eso), y después hacemos la visita casi obligada al gift shop, donde nos llevamos un par de cositas.

Después nos vamos a conocer el parque Merrion Square, cerca del St Stephen’s, donde vemos la estatua de Oscar Wilde, frente a lo que fue su casa, y otras decoraciones. Muy lindo parque también.
Como última visita del día, y de Irlanda, vamos a conocer por fue la St Patrick’s Cathedral, mientras vemos acá también carritos de helado con fila de gente para comprar. Insisto en que me encanta el helado, pero para comerlo por la calle necesitaría algunos grados más.

¡Slán, Féach leat Dublin!

Merrion Square

 
Si, ya sé, querés saber más de Dublin. ¡Mirá este post!
 

 
 

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