Día 8: Dejamos el reino por un rato, para conocer Dublin.

Hoy nos vamos para una nueva isla!

Ya tenemos nuestros pasajes para ir en avión hasta Dublin, así que nos tenemos que levantar bien temprano, porque el avión sale 8.30 am. Nos tomamos el bus Airlink 100 que sale justo enfrente a la estación Waverley, y nos deja en el aeropuerto de Edimburgo, por suerte ya sabíamos que pasa cada más o menos 10 minutos por lo que ni intentamos correr cuando vemos que se está yendo uno (poco recomendable además, con los adoquines, las valijas, y los bostezos automáticos de la madrugada).

El vuelo low cost fue todo lo que nos habían prometido, un vuelo rápido, sin muchas delicadezas para las maniobras, pocos asientos, y por suerte no hubo ningún tema con el peso de las valijas, ni ningún exceso. Así que un rato después, y después de felizmente terminar el aterrizaje, ya estamos en el aeropuerto haciendo fila para comprar un desayuno. Nos relajamos comiendo unas donas y tratamos de incorporar que ahora ya cambiamos de ciudad.

Con el boleto para el bus Airlink 747 ya comprado, sólo queda buscar la parada y subirnos, y de paso con nuestras preguntas comprobamos que los irlandeses tienen la misma buena onda con la que nos vienen recibiendo. Bueno, un poco generalizado, al menos ESE irlandés del bus, era buena onda.

Nos bajamos en Usher’s Quay, y caminamos una cuadras hasta dar con nuestra alojamiento. Tenemos reservado un apartamento en los Staycity Serviced Apartments – Saint Augustine, donde nos dan las explicaciones sobre cómo llegar a nuestro bloque de departamentos (son 4 bloques unidos), con su propio código digital, y ya sabemos que nos vamos a perder y/o poner mal la clave, en cuanto nos dejen solas. Nos sorprende lo grande que es el departamento, sobre todo para nosotras 2, así que también sabemos que van a ser unos días más que cómodos.

Nos vamos a conocer el parque St Stephen’s Green, caminando ya bastante la ciudad, empezando a hacernos el mapa mental, viendo mucha cantidad de gente paseando, artistas callejeros, es un día con mucho sol y el parque se aprecia todavía más.

Enfrente a una de sus esquinas hay un shopping dub1-2(Stephen’s Green Shopping Centre, claro), lugar seguro para encontrar rápidamente (y fácil) algo para comer, y nos encontramos con una sopas de vegetales que (y no se me ocurre cómo decirlo son algún cliché) nos vinieron como anillo al dedo. Porque hay mucho sol sí, pero bastante fresco.

El shopping tiene todo el techo vidriado, que lo hace un poco menos ‘shopping’, y con una construcción bastante original.

 

 
 

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