Día 11: Se despeja Niebla.

¡Promesa cumplida! Nos levantamos sin nubes y después de desayunar caseramente nos vamos a pasear para el otro lado del que fuimos ayer.

niebla2-1No podemos creer que estábamos a sólo dos cuadras del Fuerte de Niebla, una de las must atracciones. No sabemos si les ganamos de mano a los boleteros, o si no estamos en temporada de cobro, pero entramos gratuitamente (donde igual habría valido la pena pagar). Es muy grande y muy bien armado, con muchas pasarelas vidriadas por donde vas teniendo vistas increíbles de la bahía, y un museo con las explicaciones de la historia y las colonizaciones, con mucha producción y preparación. Nos sorprende la calidad del lugar y loniebla2-2 lindo que se ve Niebla (y las islas de enfrente) con sol.

Saliendo, un soldado español de la época -con lentes de sol- nos “deja” sacarnos una foto con él a cambio de unas monedas, y bueno, cosas que uno hace de vacaciones.

niebla2-3Vamos caminando por la costanera hasta el embarcadero donde justo está saliendo la lancha Neblina para la Isla Corral (800 clp cada uno). ¡Me encantan los paseos en barco! Pasamos cerca de la (mini) Isla Mancera, la que dicen que se puede recorrer completa caminando, y en media hora llegamos a Corral. Hay una oficina de turismo, un parque nacional, una comunidad indígena, costanera y muchas callecitas.niebla2-4

Lo primero que visitamos es el fuerte de Corral (enfrentado al de Niebla) que está ahí cerca del muelle. Esta vez sí pagamos: 1.500 clp por pareja (sino 1.000 clp individual) – no apto para forever alone people.

Se puede caminar por las murallas, ver los cañones, y las islas de alrededor. No ofrece mucha más acción que eso. Así que la acción la ponemos nosotros.saltando

Caminamos unos ratos más y ya con hambre entramos al restaurante Buena Vista, resto sencillo pero que eligió muy bien su nombre.

Pedimos un agua, una cerveza Escudo, un pejerrey con papas fritas y un salmónniebla2-5 con agregado (arroz y tomates). Las porciones son grandes y ricas, y sólo dejamos las espinas. Si preferís comidas no saladas siempre es conveniente avisarles antes, porque no es la primera vez en Chile que sentimos la comida salada. No tenemos apuro en esperar que se cargue la batería del posnet, aunque la música de la radio hace todo lo posible para que nos vayamos.

Hay que bajar la comida así que seguimos paseando por toda la costanera, viendo los barcos, botes y la montaña de aserrín más grande que conocí. Escuchamos las sirenas que avisan que va a salir una lancha, así que vamos a tomarnos a Neblina otra vez, para volver a Niebla.

Las lanchas salen cada media hora, y además del otro puerto sale una barcaza para cruzar con el auto, por 150 clp menos que la lancha, y sale a las horas en punto: las horas pares desde Niebla y las impares desde Corral.

A las 17 hs llegamos a Niebla y vamos un rato a la cabaña a descansar antes de ir a la cervecería Kunstmann, a 15 minutos en bus de Niebla.

19.30 hs tomamos el bus “20” (se lo puede parar en cualquier lugar de la vereda), y por 600 clp cada uno llegamos a Kunstmann (el boleto vale lo mismo que hasta Valdivia). En el camino pasamos por la puerta de Valtor, otra cervecería que se puede visitar.

El horario para hacer el tour por Kunstmann es de 12 a 17.45, y como llegamos tipo 20 hs sólo nos dedicamos a comer. Y nos dedicamos bien: una degustación de cervezas clásicas + especiales (5.800 clp), un crepe de ciervo a la cazadora para mi (8.650 clp), una gran hamburguesa para Diego (6.100 clp). Muy, muy rico todo, gran sabor y buen tamaño, el lugar vale la pena para ir a comer aunque sea sólo una vez a darse unos gustos. Y además las cervezas están más o menos 200 clp menos que en otro locales de comida. Postre ¿por qué no? Yo pido un increíble brownie con helado (3.500 clp) y Diego pide un postre típico de la zona: murta con membrillo (3.200 clp). La murta es un fruto del bosque, chico, como una mora,  y en el postre viene mezclado con pedacitos de membrillo “de verdad”. No fue de nuestro mayor agrado.

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Son las 21.35 y el mozo nos informa que el bus “20” ya no pasa, pero que todavía pasa el bus “la costera” y que lo podemos parar justo en la entrada de la cervecería.

Esperamos como mucho 10 minutos y vemos aparecer sus luces en la ruta. Viene lleno pero es un viaje corto y barato (nos cobra 500 clp por los dos). Nos deja en la mismísima entrada de nuestras cabañas. ¡Amamos a los buses chilenos!

Hoy la wifi no anduvo, y ahora a la noche sigue igual, así que nos sentimos más lejos del mundo de lo que estamos… ¡genial!

 
Si, ya sé, querés saber más de Niebla. ¡Mirá este post!
 

 
 

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