Día 12: Amanecemos en Munich.

¿Dónde estábamos? Si, sentados en los sillones del Meininger Hostel, cargando los celulares y dormitando un poco.

El check in es recién a las 15, así que para poder arrancar (de nuevo) este día necesitamos comida. Pagamos los 6,9 euros por el desayuno del hostel, y claro que los vamos a aprovechar bien. Es tipo buffet, con variedad de panes, pretzels, y muchas felicidades más.
Ah! pero antes de desayunar, fuimos a guardar las mochilas y valijas en los lockers que sabíamos tenían en este hostel. No nos hubiera venido mal quedarnos tirados en los sillones después de desayunar hasta que podamos ir a hacer eso mismo en la habitación. Pero sabíamos que teníamos que ser fuertes y no perder medio día de esta linda ciudad. Por eso los dejamos guardados mientras nos dedicamos a pasear.
Lo que no sabíamos era que había que pagar para usarlos, como si fueran los de las estaciones de tren. Después leímos mejor su página y encontramos una parte donde lo avisaban. Igual me pareció un poco caro, pero no nos quedaba otra.

Caminamos por Munich

 
Ahora sí, a las 10:45 empezamos el tour de Sandemans desde Marienplatz. Justo a tiempo para ver cuando el Carillón del Ayuntamiento Nuevo empieza su show. Caminamos y nos encontramos con una ciudad un poco más alemana que Berlín (el otro lugar del país que hasta ahora conocemos). Con una arquitectura un poco más clásica, una ciudad que parece no haber sufrido tantas destrucciones como la capital.

El Carillón del Ayuntamiento Nuevo de Munich

El Carillón cuenta 2 historias con campanadas: arriba, un torneo de caballeros. Y en la parte de abajo, un baile de alegría y cerveza para festejar el fin de la peste.

De fondo se ve el Ayuntamiento Nuevo. Y adelante, la torre del Antiguo Ayuntamiento, donde está el Spielzeugmuseum (museo de los juguetes).

De fondo se ve el Ayuntamiento Nuevo. Y adelante, la torre del Antiguo Ayuntamiento, donde está el Spielzeugmuseum (museo de los juguetes).

Cerca del Ayuntamiento Nuevo está también el Antiguo, que se pueden confundir bastante fácil. El Antiguo, construido poco después del 1100 tuvo que ser reformado y reconstruido. Y el Nuevo, terminado de construir en 1800 y algo, se lo diseñó con un estilo neogótico, con la idea de que tenga un fachada más vieja que moderna (y que parece más viejo que el original).

El tour a pie nos deja en el Viktualienmarkt, justo para almorzar en este mercado de mesas al aire libre y mucha gente comprando su comida. Pedimos unas cervezas con salchichas y carne, y terminamos de comer cuando aparecía una llovizna.

¡Estamos listos! … para volver al hostel y dormir. Ojalá se pudiera estar paseando y caminando todo el tiempo, no? Si no queda otra hay que frenar un poco, recargar un poco de energías y después seguir. Eso también es disfrutar el viaje.

Una vez que despertamos tenemos la gran idea de cruzar la calle e ir enfrente a cenar. Habíamos visto un restaurant Augustiner Bräustuben, que conocimos en Berlín, y que sabemos no nos va a decepcionar! 🍻 😋 🍛 🍲
Si encuentran uno de estos restaurantes entren, y si están con hambre mucho mejor! Pidan las wiener schnitzel, los spaetzle, y prueben de todas las cervezas que haya. Las de limón o trigo, mmmm. Y además son las cervezas preferidas del ex papa Ratzinger… (?) esos datos que uno sí se acuerda de los tours.

La panera estaba llena de pretzels <3. Pero ojo! que se pagan.

La panera estaba llena de pretzels. Pero ojo! que se pagan.

 

 
 

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