Día 5: …Y seguimos escuchando a Los Beatles.

A la mañana hacemos el tour de Sandemans, que siempre tratamos de hacer el primer día que llegamos a una ciudad nueva, para saber cosas prácticas del lugar y ya darle un recorrido inicial. Pero ayer llegamos pasando el mediodía así que no hacíamos a tiempo. Nos dimos cuenta que salvo por Los Beatles, no sabíamos casi nada de la ciudad.
Algo interesante que aprendimos es que la gente de Liverpool, los Liverpudlians, se refieren a ellos mismos como Scousers. Una palabra que se refiere a Scouse, un dialecto de la ciudad, y a un típico plato muy clásico de la clase obrera, como un estofado. Pero si no entendí mal, sólo ellos pueden referirse de esta manera a ellos mismos, así que por las dudas no lo intentaría.

Pier Head.

Pier Head.

Visitamos la otra catedral de la ciudad, sobre la misma calle que la Anglicana a unas 10 cuadras de distancia: la Catedral Metropolitana, una catedral católica romana, también llamada Catedral Metropolitana de Cristo Rey. Se la ve con una construcción realmente original y diferente, que hace acordar a la de Río de Janeiro (que no conozco, pero ustedes quizás sí). Tiene forma circular, en lugar de la forma típica en cruz, y tiene el altar en el centro.

Catedral Metropolitana.

Catedral Metropolitana.

 

railway-station-48 Nosotros sólo queríamos volver a Londres, inspector…

 
Hacemos las compras de souvenirs, y nos olvidamos de ir a la Biblioteca Central, que aparecía como muy recomendada, pero menos mal porque habíamos entendido mal los horarios del boleto de vuelta a Londres, y cuando nos dimos cuenta estábamos ya sobre la hora.
Así que corrimos al hostel a buscar los bolsos, y seguimos corriendo hasta la estación Liverpool Central. El boleto que habíamos comprado incluía el pasaje de subte desde la estación Central hasta Chester, desde donde salía el tren hasta Londres.
Nosotros pensábamos que el viaje era directo (al igual que cuando vinimos), y por sólo 10 minutos perdimos el tren en Chester.
Lo peor de todo esto es que el próximo tren a Londres pasa en 2 horas recién. Así que nos acomodamos en un Costa Coffee en la estación, y esperamos a que aparezca el tren. No sabíamos si el tiempo nos iba a dar para ir a conocer un poco la ciudad, y obviamente no queríamos tener ni un mínimo riesgo de perder este tren también.
Mientras tanto, averiguamos si el ticket de tren que teníamos nos sirve para este tren habiendo perdido el anterior, y nos dijeron que sí.

Pero una vez arriba del tren, que salió como a las 8 pm, vino el inspector a controlar los boletos y nos informó que los boletos servían exclusivamente para el tren de las 17.30. Como los compramos por adelantado el día anterior, para ese horario, entonces para este nuevo tren no eran válidos. Dijo que hubiera servido para usarlo al poco tiempo de haber pasado el otro tren (el que originalmente queríamos tomar), pero no 2 horas después. A lo cual respondemos, un poco tensos ya, que no hubo un tren intermedio. ¡Sino lo hubiéramos tomado! (eso lo pensamos 😛 ) Revisó su aparatito y quizás porque se dio cuenta que era verdad, nos dejó seguir sin pagar multa o un nuevo boleto. Menos mal. Sólo una “advertencia o consejo para la próxima”. Si pueden hagan mejores averiguaciones que las nuestras, para evitarse estos momentos.

Esperando el tren en Chester.

Esperando el tren en Chester.

Terminamos llegando a lo de nuestros amigos en Londres a las 22.30, averiguando también si andaba la línea de metro que necesitábamos, porque increíblemente había paro en alguno de esos días. Por suerte todo funcionaba normal, y cenamos rápido mientras los ponemos al día de nuestras andanzas scousers, y preparamos las mochilas porque mañana a las 5 am tenemos que volver a dejar Londres. Esta vez definitivamente, por estas vacaciones.

 

 
 

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