Día 1: De Buenos Aires a Notting Hill.

Es viernes a la tarde y salimos de Ezeiza, volando por TAM (¿o LATAM?), haciendo una escala de 1 hora en San Pablo. Muy buen vuelo por suerte, las películas no tanto, pero finalmente pude dormir en un avión!
A la 1 pm llegamos a Heathrow, salimos por migraciones UK/EU (yo no tengo pasaporte europeo pero Diego sí, y no hay problema en pasar juntos), y después de unas típicas y amigables preguntas fuimos a buscar nuestras mochilas.
Siguiendo los carteles de Exit llegamos a la sala de esperadores, donde nos reunimos con los nuestros: una pareja amiga (argentinos), mudados a Londres.

Ahí mismo sin alejarnos demasiado vemos las máquinas expendedoras de sims, de la compañía británica “Three”, así que aprovechamos para comprar una. Importante para usarla: tener el celular desbloqueado. Intentamos comprarla con 2 tarjetas de crédito distintas, y como no fueron autorizadas (no sé por qué) pagamos con un billete de 20 libras. El paquete incluía datos ilimitados en varios países europeos, 300 minutos y 3000 sms en Inglaterra. Y tenía una duración de 1 mes, así que nos venía justo.
Siguiente compra, también en una máquina en el aeropuerto: las tarjetas de transporte Oyster. Con 50 libras (ahora sí con tarjeta) compramos dos tarjetas, con una carga inicial de 20 libras cada una (la tarjeta tiene un costo de 5 libras, y lo podés recuperar devolviéndola al final de tu viaje). Se necesita una tarjeta por persona, porque hay que pasarla al entrar y al salir del subte (así que no la guardes muy en el fondo de la mochila). ¡Todo listo para volver al tube!

Después de un almuerzo rápido, nos vamos viajando hasta Notting Hill, a ver lo que se vende en el Mercado de Portobello, o lo que va quedando de él, porque son casi las 5 pm y (Londres) está cerrando. Ropa, gorros y guantes, comida al paso, frutas y verduras, una tienda de productos internacionales, música.
Pasamos por calles llenas de casas de colores, una al lado de otra. Hay bastante gente caminando y viendo los locales. Está bueno para ir a pasar una tarde de sábado (el mercado abre completo viernes y sábados), y queda cerca de la zona céntrica de Londres, como al final del Hyde Park.

Mercado de Portobello Road.

Mercado de Portobello Road.

Para volver, nos tomamos el bus 52 a Victoria (con adolescentes molestas internacionalmente) hasta Hyde Park Corner, pasando por la esquina de Harrods, el Royal Albert Hall, y Kensington Park.
Nos bajamos por Picadilly Circus, para ver el M&M World, y negocios gigantes como una juguetería, John Lewis, GAP. Todo está lleno de gente, lo que no invita demasiado a caminar.
Volvemos cerca de Carnaby Street, a un bar irlandés O’Neills (justo un día después de St. Patrick), y pedimos nuestras comidas mientras se está proyectando el partido de rugby Francia – Inglaterra. Mucha gente concentrada en el partido, muchos gritos de aliento, himnos, y otras canciones que no entiendo entre sus idiomas y su ebriedad.
Pedimos hamburguesa de cerdo, corn dogs, ribbs, chips, curly fries (recordarlas!), salchichas, y black guinness. Cuando terminamos de comer (todo tan rico!), Inglaterra seguía ganando.

Sábado a la noche en Picadilly Circus.

Sábado a la noche en Picadilly Circus.

Ahora sí, habría que descansar un poco, teniendo en cuenta que 24 horas atrás estábamos en un avión, y un par de horas más en Argentina. Pero antes de dormir, mi festejo cumpleañero Londres-style: con una Victoria Sponge Cake. ¡Pruébenla que es lo más! Con un té, obviamente. Mañana? Más Londres!
 

 
 

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