¿Ir de camping? ¡Por qué no!

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Me gusta aprovechar algunas escapadas o algunas vacaciones para hacer algo de camping, aunque ni de cerca soy alguien muy experimentada. Pero por algunas noches está genial despegarse de los hoteles y de algunas comodidades, y divertirse descubriendo que podés sobrevivir igual 🙂

Así que varias veces tuve que acudir a mi gran amiga Internet para aprender un poco más, y recolectar consejos de gente que sí la tiene clara.

A veces para poder disfrutar un poco más estos viajes, hay que evitar pensar tanto en las “incomodidades” propias de un camping, porque muchas se pueden resolver teniendo un poco más de conocimientos o experiencia. Y para eso qué mejor que buscar en amigos o gente de Internet un poco de ayuda e ideas.

Aún así puede ser que no te guste la vida de acampante, pero lo que sí quizás estaría bueno es darle una oportunidad: hacer una escapada de fin de semana, probar una sola noche. Nada se pierde, eso seguro, es una experiencia barata y puede ser que sea la descontracturación que necesites.

Lo máximo que viví en un camping fueron 5 días, y en un camping armado, no esos plenamente agrestes donde estás por tu cuenta. Tampoco, todavía al menos, me atrae ese tipo de experiencia. Pero ya el llegar al camping, elegir tu propia parcela, armar la carpa, y sentir que podes alojarte en un lugar con tan sólo tu mochila y algunos árboles cerca (y los servicios, claro), me da una sensación de independencia y “liviandad” que me refresca.

Por eso, aunque como dije no soy una experta acampante (ni por lejos), me gusta intercalar en medio de hostels, hoteles, cabañas (siempre vamos variando), algunos días bien naturales, sobre todo en lugares que te invitan con sus paisajes. Por ejemplo, cuando estuvimos en El Bolsón (Río Negro, Argentina), en Villa Pehuenia (Neuquén, Argentina), Villa La Angostura (Neuquén, Argentina), en Pucón (Araucanía, Chile), en La Pedrera (Uruguay), y en Piriápolis (Uruguay).

 

Sobre el equipaje

Este muchacho sube a su canal trucos piolas para poder organizar mejor las mochilas y valijas viajeras.

En las últimas vacaciones practicamos la forma de doblar las remeras, y nos sirvió bastante para que no se arruguen tanto, ni se desarmen.

Me falta probar la técnica de los pantalones, y seguir revisando más trucos.

 

Sobre campings y carpas

Primero te dejo unos links para tener más idea sobre tipos de campings y de carpas, para empezar a amigarse un poco más con estos viajes, conociéndolos un poco más como primer paso.

Todo camping

El acampante

Si sos un poco friolent@ como yo, es importante que te lleves un aislante para poner debajo de la bolsa de dormir. El techo de la carpa, además, te va a aislar del rocío de la noche, y va a evitar un poco que se moje la carpa.

Pero tené en cuenta que siempre la tela de la carpa se moja durante la noche (ni hablar con lluvias no?), así que tratá de poner bolsas plásticas o impermeables del lado de adentro de la carpa, para que sean las que estén en contacto con la carpa mojada, y así proteger el resto de tus cosas (como el equipaje, tu cabeza o pies). Funciona muy bien y te mejora la noche.

Dependiendo el lugar y el clima de donde vayas a acampar, vas a necesitar una bolsa de dormir adecuada. Si vas a lugares con climas un poco fuera de lo común, no te olvides de revisar la temperatura recomendada para tu bolsa de dormir.

 

¿Qué llevo?

Después de varios días en vacaciones acampando, y de escapadas improvisadas de fin de semana, nos pareció útil tener a mano una lista de cosas para llevar de camping que sabemos que siempre necesitamos. Para no tener que andar pensando siempre en qué nos estamos olvidando, nos armamos una lista de indispensables, para nosotros al menos, que te comparto por si también te sirve. O todavía mejor, ¡armá la tuya!

 

Happy camping! 🏕
 

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