Conociendo el transporte público de Berlín.

… y sin saber alemán!

 
Una de las cosas más importantes para conocer sobre una ciudad es su sistema de transporte, si te vas a mover por tu cuenta. Lamentablemente (por comodidad nuestra digo) cada ciudad tiene su propio sistema, con lo que conviene informarse un poco antes de empezar a recorrer la ciudad, para poder sacarle el mayor provecho a los tickets, y evitar alguna que otra multa.

Sí, a mi también muchas veces me dicen que no sea tan estructurada, que no investigue tanto las cosas, que me deje lugar para la improvisación. Otra muy buena que leo seguido en los posts “tips para viajantes, de viajeros experimentados” es que te pierdas en la ciudad, y conozcas esos lugares adonde no hubieras llegado.

Mmm, ok… no es un mal consejo. No lo descarto, aunque si puedo no lo sigo 😛 Sí aconsejaría algunas cosas, sea o no lo que después personalmente haga. Porque si aconsejáramos únicamente las buenas cosas que hacemos o decisiones que tomamos, como que andaríamos muy callados por la vida no?

Yo soy de esas personas que no tienen sentido de orientación. Ni siquiera en lugares donde pasé mil veces (y más). Si entro a un local, o salgo de una estación de subte, listo: brújula interior totalmente descalibrada, rota y a punto de explotar.
¿Memoria visual? Tampoco. Tengo que ir prestando mucha atención para que me quede registrado, y en general en algún momento me distraigo, y ya es irrecuperable.
Así que lo que hago para compensar un poco esas cosas, es mirar mapas, leer las direcciones, anotarme ayudas en el celular. Y con eso mal que mal voy llegando.
 
Pero volviendo un poco… en un viaje, en unas vacaciones, uno probablemente no debería estar tan preocupado por las calles que tiene que agarrar para llegar a ese museo. Y ahí va mi (quizás hipócrita) consejo: está bueno tener a mano aplicaciones que te puedan rescatar llegado el caso, pero no estar pendiente de la voz de un gps; sino estar tranquilo sabiendo que esa voz va a estar ahí cuando le preguntes cómo volver. A las gentes como yo nos hace sentir mucho más cómodas eso de quizás perdernos pero con un salvavidas a mano… y un tanque de oxígeno, y bengalas, en fin.

Ahora, hay muchos momentos donde hay un horario fijo o es importante llegar bien, y ahí no me vengan con lo de *espíritu libre*. Así que, a balancear cuándo necesitamos estar bien orientados, y cuándo podemos permitirnos desorientarnos un poco.

Otro tema, y ya llegamos al quid de la cuestión, es que no es sólo perdernos el tema. Cosa que se arreglaría dentro de todo fácil… y gratis. Conocer de antemano cómo funcionan los transportes de un lugar, te puede llegar a ahorrar algunas lindas multas, que de lindas tienen poco y de caras mucho. O simplemente ahorrar por haber elegido el mejor boleto para vos.

 
Entonces… ustedes personas descontracturadas están invitados a seguir leyendo, y ustedes freaks de la organización saquen punta a esos lápices!

 
El transporte público de Berlin es realmente muy eficiente. Si no vas a estar alojado en el centro de la ciudad lo vas a necesitar para llegar a conocer muchos de los lugares turísticos, y casi cualquier lugar al que quieras ir.

Aunque siempre lo mejor es caminar una ciudad, hay que apoyarse un poco en los transportes para aprovechar totalmente el día y darle un descanso a esos pobres pies. Creo que muchos los damos por sentado, y son más fundamental que cualquier cosa que llevemos en la valija.
*momento de auto agradecimiento a ellos*

Nosotros por ejemplo alquilamos un departamento por Airbnb en la zona de Wedding, al noroeste del centro, así que dependíamos bastante del metro para movernos.

Me sorprendió mucho la Estación Central, Berlin Hauptbahnhof: es enorme, hay muchísimos locales, y tiene una construcción que es casi un lugar turístico para conocer en sí mismo.

La red de transportes abarca el metro, llamado U-Bahn; los trenes, que son los S-Bahn (sí, Bahn significa tren); los tranvías y los autobuses.
El U-Bahn se identifica con una ‘U’ blanca de fondo azul. Consta de 9 líneas, diferenciadas por colores y denominadas U1 a U9. Muy prácticos estos alemanes 😉 Tiene un horario muy cómodo, aproximadamente desde las 4 am hasta la 1 am los días de semana, y 24 horas los fines de semana y feriados.

El S-Bahn lo distinguis por una ‘S’ blanca sobre un círculo verde. Sirve para moverse dentro de Berlín, pero también para llegar hasta algunas ciudades cercanas, como Potsdam, o el campo de concentración de Sachsenhausen.

 

Eligiendo qué boleto comprar y cómo usarlo

 
Ticket-mini Se pueden comprar en formato individual o grupal (que es más conveniente), y por un día completo.

Ticket-mini Hay máquinas en las estaciones donde se pueden comprar, además de las oficinas, y está informado en cada una si acepta tarjetas o sólo billetes y monedas.

Ticket-mini Para moverte por el centro de la ciudad alcanza el boleto de zonas AB. Para alejarte un poco e ir por ejemplo a Potsdam, entonces es necesario el ticket ABC.

Ticket-mini Para viajar hasta alguno de los aeropuertos es posible que haya que comprar un suplemento extra, además del ticket común.

Ticket-mini Hay 2 opciones de tarifa al comprarlo: regular y reducida. Si mal no recuerdo, las máquinas no explicaban la diferencia entre ambas (o no lo vimos), pero la tarifa no reducida es para adultos, y la reducida es únicamente para menores entre 6 y 13 años. No confundirlas y dejarse tentar por la de menor precio (la reducida), porque es motivo de multa, que no es para nada barata. Los menores de 6 años no necesitan boleto.

Ticket-mini No hay molinetes para acceder a los transportes ni ningún control de acceso antes de subir: en Berlín y la mayoría de las ciudades alemanas se manejan con un sistema de honor. Esto es, vos compras tu boleto, y previo a subir al subte, tren, bus, tranvía, tenés que marcarlo. En las estaciones están las máquinas amarillas exclusivas para esto, y adentro del bus vas a ver que hay más de una (por eso se puede subir al autobus por cualquier puerta). Marcar el boleto es obligación de cada uno, y si un inspector (que aparecen cada tanto al azar) te encuentra con un boleto válido pero sin marcar, es como si no lo tuvieras y la multa (totalmente no negociable) creo que ronda los 40 euros.

Ticket-mini Y para mi, ante cualquier duda que se te presente sobre si tu boleto es válido o no, lo mejor siempre es preguntar en alguna oficina o a alguna persona; son en general muy amables 😉

Transporte público de Berlin

 
>>> Y de paso ya que estamos, 5 palabras para que te anotes en un post-it mental:
 
Bahn: es un tren.

Bahnhof: es una estación.

Ausgang: es la salida.

Straße: es calle, y esa ‘B larga’ se pronuncia como una doble ‘s’.

Bier: es cerveza 😉

 

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